lunes, 26 de marzo de 2018

Posibilidades de los asistentes de voz más allá del consumidor y que llegan al ‘core’ de los negocios

Los chatbots no solo serán la interfaz de uso por defecto para navegar por Internet o consultar contenidos en un futuro muy próximo, sino que abrirán todo un universo de posibilidades a las empresas a la hora de diseñar sus portales web, acercarse a nuevos grupos demográficos o reinventar la publicidad.
Tanto las principales firmas de análisis -Gartner, IDC o Juniper- como las consultoras del sector -Accenture, Deloitte- como los mayores fabricantes de tecnología -IBM, Google, Amazon…- han puesto sus miras en un mismo objeto de deseo; un mismo campo de batalla donde se librará la pugna por el liderazgo digital del mañana.
Hablamos de una nueva interfaz de uso, una ventana de acceso a contenidos y experiencias que antes resultaban inviables o poco ricas y que, ahora, serán realidad mediante la voz.
Y es que, los asistentes de voz ya comienzan a ser una realidad en nuestro día a día gracias al éxito de sus versiones más elementales -como Google Assistant, Siri, Alexa o Cortana-, así como de algunos proyectos piloto de importantes compañías en sectores tan diversos como el aeronáutico, el ‘retail’ o la industria.
En cualquier caso, existen grandes posibilidades que aún hoy están siendo infrautilizadas en cuanto al desarrollo de los asistentes de voz se refiere.
Por ejemplo, en el ámbito online, los asistentes de voz no sólo cumplen una importante función a la hora de mejorar la experiencia del consumidor (ya sea un portal de información o un e-commerce), sino que también pueden ayudarnos a generar más visitas, a cambiar la forma en que plasmamos los textos de un blog o a gestionar la publicidad de una manera radicalmente distinta a la habitual.

Adaptar las webs a la voz

No es lo mismo pensar en el diseño de una página web para un buscador de texto que para un buscador basado en asistentes de voz. Para el año 2020, se espera que cerca del 50% de las búsquedas en Google ya se hagan de manera natural con la voz, gracias al éxito de Google Assistant, incorporado por defecto en los terminales que corren bajo sistema operativo Android.
Por tanto, adaptar las webs para que sean fácilmente gestionables -incluso leídas o interpretadas- por los asistentes es una obligación, no una opción.
La parte buena es que, por los resultados preliminares que se tienen del uso de Google Home o Amazon Alexa, los usuarios que navegan en Internet a través de estos asistentes suelen presentar tasas de interés más altas tanto en el contenido de un portal como en los productos de una tienda online, con lo que cabe esperar tanto un aumento de las visitas netas como un incremento en la tasa de retención y de conversión.

Publicidad más original

Más allá de la web de toda la vida, los asistentes de voz van a protagonizar una auténtica revolución en la forma de entregar publicidad. Hasta ahora, los anuncios en Internet han estado protagonizados por dos tipos básicos -anuncios de texto/banner o vídeo-, pero ambos formatos resultan ineficaces en un contexto plagado de chatbots que emplean el sonido como vehículo de comunicación.
Puede parecer que enviar publicidad mediante audio resulta menos eficaz que hacerlo en vídeo o copando una web entera con nuestra imagen corporativa. Pero la realidad es que este canal es mucho más natural y fácil de asimilar por parte de los usuarios, con lo que los asistentes de voz podrían convertirse en la primera plataforma interactiva de publicidad, con multitud de formatos a explotar.
Desde patrocinios en las búsquedas (primando unos productos u otros) hasta la inclusión de consejos patrocinados al consultar una determinada información. En definitiva, publicidad mucho más pertinente, menos abusiva, más original y más eficaz.

¿Máquina o amigo?

Debido a que los asistentes de voz tienen nombres como Alexa, Siri y Cortana, y personalidades muy marcadas, la interacción con ellos es mucho más conversacional, casi humana. ¿Estamos viviendo una suerte de fusión de una mente nacida máquina y percibida como humana? Quizás es pronto para decirlo, pero lo cierto es que esta clase de interfaces de uso permiten acercar la tecnología a grupos demográficos que hasta ahora estaban al margen de la tecnología, como niños muy pequeños o personas mayores.
Pero no sólo eso. En cuanto los asistentes virtuales dejan de ser una herramienta y se convierten en un ‘amigo’ más de la familia, nos abrimos a un escenario en el que incluir al chatbot en todos los procesos de nuestra vida. Así pues, esta tecnología contará con ingente información personal que enviar al Big Data de la compañía de turno para personalizar todavía más sus interacciones pero, también, le permitirá ir integrando más y más experiencias según la demanda real de los ciudadanos.
Escrito por Alberto Iglesias Fraga y, recibido via Bitacora en la Red