miércoles, 22 de noviembre de 2017

La obsesión por los teléfonos móviles es una realidad

Mucha gente no puede vivir sin su smartphone. Esta necesidad de mirar constantemente el teléfono móvil se convierte, para muchas personas, en una auténtica obsesión. Según un estudio de Deloitte, conducido por Ipsos MORI, la mayoría de la gente mira su dispositivo aproximadamente unas 47 veces al día. Según las estimaciones de eMarketer.com, alrededor del 67% de la población estadounidense, 219.8 millones de personas, serán usuarios de smartphones este año.

Además, como refleja este informe, para el que se ha encuestado a 2.000 usuarios estadounidenses de entre 18 y 75 años, cuando se trata de jóvenes las cifras se disparan. Los jóvenes miran su teléfono en torno a 86 veces al día. Esto supone una frecuencia mayor que la que se detectó en el informe de 2016, de 82 veces.
Algo que es constante en todas las edades es que los encuestados, cerca de nueve de cada diez, admiten utilizar sus teléfonos sin que pase si quiera una hora de haberse despertado. Una cantidad similar afirman hacerlo justo antes de irse a dormir. Es más, también se utiliza el teléfono móvil cuando se realizan otras tareas cotidianas. Por ejemplo, un 89% admite usarlo mientras ve la televisión y un 85% confirma que lo usa a la vez que charla con sus amistades. Nueve de cada diez usuarios lo utilizan incluso cuando están de compras.
Pero la obsesión no solo llega a invadir las actividades cotidianas. También cruza otras fronteras mucho más peligrosas. Un 44% admite que utiliza el teléfono cuando está cruzando la carretera y más de la mitad, un 59%, confiesa utilizarlo mientras conduce.
Todos estos datos confirman que es necesario intentar limitar la dependencia de los dispositivos. En este sentido, alrededor de un 47% de los encuestados afirma estar intentando reducir el tiempo que dedican a su smartphone. Las acciones más comunes para reducir esta fijación son guardar el teléfono en el bolso, quitar el volumen de las notificaciones o apagarlo durante la noche. Pero, en sentido contrario, un 28% dice no estar haciendo nada para limitar el uso de su teléfono móvil.